Durante el estallido social chileno, una de las huellas visibles en la ciudad fueron los grafitis, murales, y otras expresiones gráficas que intervinieron el espacio público cargadas de mensajes políticos y expresiones del malestar, que cristalizaron
de una forma u otra una profunda crisis que existía entre la ciudadanía y el estado chileno, y por lo tanto, respecto al orden institucional. A partir de más de 300 registros fotográficos obtenidos entre el 18 de octubre de 2019 y el 3 de febrero de 2020, el presente artículo analiza el contenido de dichas expresiones en clave de artivismo, en términos de forma, mensaje, texto y subtexto, para intentar vislumbrar aquellos elementos distintivos de un movimiento social caracterizado como inorgánico y transversal, que desencadenó un proceso de cambio constitucional, así como una disputa para resignificar el espacio público en términos simbólicos, generando nuevos procesos de socialización política a través de la producción de nuevas subjetividades, con una fuerte utilización de elementos de cultura visual. Una de las reflexiones centrales


