Estudiantes del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad de Playa Ancha (UPLA) realizaron el Encuentro de Buenas Prácticas hacia las Infancias, una instancia que reunió a investigadoras, educadoras populares y profesionales del ámbito educativo para reflexionar en torno a los desafíos actuales que enfrentan niños, niñas y jóvenes en sus diversos entornos sociales y comunitarios. La actividad tuvo lugar el viernes 14 de noviembre, entre las 9:00 y 13:30 horas, en la Sala Luis Carreño de la Biblioteca Central, consolidándose como un espacio de diálogo interdisciplinario y de intercambio de experiencias.
El encuentro contó con las presentaciones de los doctorandos Andrés Gutiérrez Vásquez y Diego Guerrero Soto, quienes expusieron avances de investigación vinculados al bienestar, la participación y la protección de las infancias. Junto a ellos participaron invitadas externas que compartieron prácticas educativas y comunitarias desde la lectura, la memoria y la justicia social. El propósito central de la jornada fue visibilizar experiencias que contribuyen a la generación de ambientes bientratantes, libres de adultocentrismo y con enfoque de derechos.

Entre las expositoras invitadas se encontró Verónica Amanda, mediadora de lectura y educadora popular de la Comunidad Ubuntu en Espiral, quien aportó una mirada crítica sobre cómo la sociedad reproduce estructuras que afectan directamente a la niñez. En su intervención señaló: “Es importante entender que los escenarios complejos que vive la niñez son también producto de adulteces que han recibido malos tratos y contextos adversos. La violencia intrafamiliar, la injusticia, la pobreza y la desigualdad se sostienen históricamente porque no se nombran, y lo que no se nombra se vuelve invisible. Como adultos y adultas debemos reconocer estos contextos, trabajarlos con y para las niñeces y juventudes, porque ellas los viven en primera persona”.
Asimismo, destacó la necesidad de abrir espacios reales de participación para niños, niñas y jóvenes: “Más que decir ‘somos la voz de la niñez’, necesitamos generar espacios para que sean ellas y ellos quienes hablen, declaren, se expresen o incluso se disgusten. Apostamos por prácticas intergeneracionales antiadultocéntricas. Mientras más nombremos las prácticas adultistas y más conscientes seamos de ellas, más podremos construir una sociedad bientratante entre generaciones”.
Otra de las participantes fue Javiera Tapia Abarca, profesora de Artes Visuales y estudiante del Doctorado en Estudios Interdisciplinarios de la Universidad de Valparaíso, quien presentó su trabajo en dispositivos pedagógicos basados en la práctica artística para abordar temas de memoria, género y derechos humanos en contextos escolares. Según explicó, su labor se centra en mejorar la convivencia y fortalecer la autodeterminación de las estudiantes:
“En mi práctica pedagógica aplico herramientas basadas en la memoria, el género y la justicia social. Al implementarlas en el aula observo mejoras en las relaciones, mayor conciencia sobre problemáticas de género y también un reconocimiento de historias familiares vinculadas a los derechos humanos que antes estaban silenciadas”.

Tapia destacó la relevancia de acercar la educación en derechos humanos a las niñeces mediante experiencias sensibles y compartidas. Ejemplificó esto con un proyecto en torno a Ana González, donde varias estudiantes descubrieron relatos familiares desconocidos y comenzaron a comprender la importancia de la memoria en su propia biografía.
El encuentro cerró con una reflexión colectiva sobre el rol de la academia en la promoción de prácticas que reconozcan a las infancias como sujetas de derecho. Para los organizadores, la actividad fortalece el compromiso del Doctorado en Ciencias Sociales de la UPLA con investigaciones que aporten a transformaciones sociales y educativas desde un enfoque crítico e interdisciplinario.


